¿De qué valió tanto sufrimiento? ¿De qué valió el exilio y la intempestiva necesidad de lanzarse al mar, con el oscuro pasado a cuestas y el retoño fundado en la aspiración del Norte? ¿De qué sirvió la organización de la Unión Soviética, la guerra y la maldita fórmula del éxito que no consiguió Marx, ni siquiera en sus tiempos? ¿De qué sirvió las condenas a prisión, las ejecuciones, las matanzas en las montañas, selvas y montes por defender un ideal si al final de nuestros días preferimos voltear la hoja? Quiero que sepan, comunistas y defensores de ideales revolucionarios en el mundo, que están en todo su derecho a pensar y esgrimar sus diferencias en cualquier lugar y tiempo, pero si existe una verdadera célula de maldad en el mundo son ustedes.
Ahora que todo parece indicar un cambio en la isla caribeña de Cuba, no creo en discursillos o propagandas mediáticas con las que se pretende manipular a todos. ¿El comunismo no es sostenible ni en la isla cubana? ¡Por Dios! Después de 50 años de violaciones a los derechos humanos, muertes, exilio, el hombre se digno a responderle al mundo. ¿O querrá que se haga una matriz de opinión en Latinoamérica después de referirse al Socialismo del siglo XIX, estandarte de Huga Chávez, como un vulgar COMUNISMO? Que gracioso, ahora son ellos los que no se dan a entender... o quizá se entienden perfectamente y quieren tratar de tapar el sol con un dedo.
De cualquier modo, ojalá sean reales las palabras de Fidel, porque según mis interpretaciones podría tratarse de una revolución de revoluciones...
Tal vez a pocos les agrade que mezcle literatura con política, pero lo veo conveniente cuando suceden estas cosas. La situación en el mundo no es algo que deba pasar por ignorancia y mucho menos por debajo de la mesa.
Basado en las declaraciones del exPresidente cubano, Fidel Castro.



